Capítulo 5: POV. ______(p1)
Estaba blanca, sin respiración, todavía no me lo prodía creer. Quería meterle una torta a ___(p2) por no haberme dicho nada antes, y por otra parte abrazarla y envidiarla, pero simplemente le dije:
-Yo: ¡Serás capulla! ¡Por qué no me lo has dicho antes! ¿Es tan mono como en las fotos? No sé cómo sigues viva. Tía... Has conocido a uno de nuestros amores desde los 14 años hasta... ¡Nuestra muerte!...
-___(p2): Lo sé; yo no sé si creérmelo todavía.
-Yo: (entre risas) ¡Qué envidia te tengo!
-___(p2): Tranquila, cuando coja más confianza, te lo presento; bueno a el y a...
Rápidamente la interrumpí.
-Yo: ¡No! No digas su nombre, en esta ciudad noto muy fuerte su presencia...
-___(p2): (Sin poder aguantarse la risa) Que tonta eres __(p1). Es normal, el vive aquí.
-Yo: Lo sé, y me encanta. (Aparece en mi cara una sonrisa tonta)
-__(p2): Sabes que ya no tiene novia, ¿no?
-Yo: ¿En serio? ¿Y por qué? Joo... Ella me encantaba.
-__(p2): Ya, eran muy monos, pero es que no estaban bien, llevaban demasiado juntos.
-Yo: Pobres, y ¿quién lo dejó?
-__(p2): Creo que ella, pero hace ya 4 o 5 meses, y de mutuo acuerdo (más o menos...)
-Yo: Bueno pues ya lo tendrá superado.
Nunca pensé que una pareja tan mona rompería, pero si había pasado, sería por algo.
Llegamos a casa. Me encanta dónde está situada en la ciudad, cerca del Támesis y en pleno Westminster. La lástima es que, para ir a la universidad, tendría que usar el coche o levantarme antes y coger el metro, cosa inaceptable para alguien tan vago como yo.
Al volver a casa hablé con mis padres para avisarles de que ya había llegado, y que __(p2) me había enseñado un poco el barrio. Deshice la maleta y ordené mis cosas en mi habitación y fui con __(p2) que estaba viendo la tele. Medianoche estaba en su regazo recibiendo algunas caricias de su dueña, mientras Presley descansaba a sus pies; me traía tantos recuerdos el tener un zoológico en casa, era como volver un año atrás.
Ella estaba viendo un programa de unas chicas de nuestra edad que querían conseguir un papel como protagonistas en la nueva peli de Saw, y para ello tenían que hacer algunas pruebas para ver quién interpretaba mejor. Era algo patético, pero __(p2) y yo nos reíamos mucho de ellas.
__(p2) fue al baño, y justo, llamaron al teléfono. Me daba vergÜenza cogerlo, ya que todavía llevaba muy poco tiempo en su casa, pero no quería que colgasen, así que respondí.
-Yo: ¿Si?
-__(?): Hola __(p2), ¿ha llegado ya __(p1)?
-Yo: *Procesando información* Umm.. Yo soy __(p1)
-__(?): Oh! Hola __(p1). Yo soy Blanca, la prima de __(p2), ¿te acuerdas de mi?
-Yo: Blanca, pues claro. ¡No te había reconocido! Cómo no me voy a acordar de ti después del verano que pasamos las tres juntas en tu casa en Murcia.
-Blanca: (Riéndose) Bueno, no sé si te habrá contado mi primica que yo también estoy en Londres.
-Yo: ¿En serio? Pero y tu carrera, ¿no habías reservado para medicina en Murcia?
-Blanca: Sí, pero me ha pasado lo mismo que a ti, lo que pasa es que yo llevo aquí un mes, porque me lo dijeron antes.
-Yo: Entonces... ¡Vamos juntas a la universidad! *Menos mal, no quería estar sola.*
-Blanca: Eso es, bueno te tengo que dejar. ¿Qué te parece si te paso a buscar mañana a las siete y media y vamos junticas?
-Yo: Vale, me parece genial.
-Blanca: Pues mañana nos vemos, dile a __(p2) que he llamado.
-Yo: Vale, hasta mañana. :)
Pi, pi, pi...
La tarde se nos pasó volando entre risas. __(p2) me enseñó algunas canciones nuevas que había compuesto y me habló de un pequeño local en el que podríamos tocar de vez en cuando. Parecía que nada había cambiado, y eso me encantaba.
A la mañana siguiente no me costó mucho levantarme, supongo que por los nervios del comienzo del curso + la primera visita a la universidad + las primeras clases de toda mi carrera.
Como era habitual en la familia (y sí, me refiero a __(p2)), Blanca no llegó muy puntual, pero se ve que ya lo tenía previsto porque llegamos con tiempo suficiente para desayunar en una cafetería cercana a la universidad.
Nos sentamos en una mesita próxima a la ventana. Blanca pidió un zumo (también muy típico en __(p2), que a pesar de estar en una cafetería no pidan café) y yo un cappuccino. Estábamos hablando del verano que pasamos juntas y de por qué Blanca decidió irse de Murcia a Madrid para sacarse la selectividad, cuando me dijo:
-Blanca: Y ya sabes, no quería perder la oportunidad... De hacer lo que yo siempre he querido... Que es estudiar medicina...
Estaba extrañada porque cuando me lo contaba no me miraba a mi, si no por detrás de mi, ¿habría visto un fantasma? Y entonces se explicó.
-Blanca: No te gires, pero un pesado no te deja de mirar, y me está poniendo de los nervios... ¿Te importa que nos vayamos?
-Yo: ¿A mi? Vale. Si quieres vámonos, además, ya tenemos que ir a clase.
-Blanca: Pues ala, vámonos.
Legamos a la universidad y nos dirigimos a nuestro aula. El profesor no había llegado y una chica se sentó a nuestro lado, así que hablamos con ella.
-Yo: Hola, me llamo __(p1), y ella es Blanca.
-Blanca: Hola ¿Cómo te llamas?
-__(?): ¡Hola! Yo soy Cadie, encantada. Oye y... ¿Sois de aquí?
-Blanca: No, ¿se nota? *Normal, si es que una murciana hablando inglés..*
-Cadie: No, si lo digo por que Blanca no es un nombre muy inglés (Riéndose)
-Blanca: ¡NO ME LO PUEDO CREER!
-Yo: ¿Blanca? Tranquila mujer, que tu nombre no sea muy inglés no tiene nada de malo...
-Cadie: Eso, si yo no lo decía con mala intención...
-Blanca: ¡No, no me refería a eso! Es que acaba de entrar el pesado de la cafetería.
Cadie y yo nos giramos, y allí estaba. Era un chico alto, moreno, con el pelo rizado y con algo de barbita. Era muy guapo, y realmente, nos estaba mirando. (Dejo esta foto para que os hagáis a la idea. Este es Francesco Scianna, mi actor italiano preferido xD)

Se acercó a nosotras; ni Cadie, ni yo podíamos dejar de mirarle, era muy, muy sexy. ¿Por qué venía hacia nosotras?
-__(?): Hola... Soy Ben.
-Blanca: Hola Ben, yo soy Blanca. *Eso, tu ni me mires a la cara, quédate mirando eternamente a __(p1)*
-Yo: Hola, yo soy __(p1). Y ella es Cadie.
-Cadie: En-en-encantada... O.O *Este chico me suena mucho no, muchísimo...*
-Ben: Igualmente, ¿las tres hacéis medicina?
-Yo: Si, ¿y tu?
-Ben: También.
Mis mejillas no aguantaron más, y se sonrojanron al ver la gran sonrisa que Ben nos había descubierto.
-Blanca: *Como sigan así se les derriten los ojos de tanta miradita...* Vaya, ha entrado el profesor, tendréis que dejar de babear para otro momento.
-Yo: (Sonrisa tonta y mirada asesina para Blanca.) Siéntate a nuestro lado, si quieres...
-Ben: Claro. :)
Estaba deseando que acabase la clase, a pesar de que nuestro profesor estaba explicando una cosa muy interesante sobre las enfermedades infecciosas, para así poder hablar con él. Me encantaba, y al parecer a Cadie también, ya que no paró de mirarle en toda la clase, y lo mejor es que ella no lo intentaba disimular como yo.
Al terminar las clases salimos del campus los cuatro juntos. Ben era adorable, parecía muy cariñoso, sin duda era muy especial. Dos calles más arriba se despidió de nosotras, ya que el tenía coche, ¡y menudo coche! (Foto Francesco Scianna). Entonces le pregunté:

-Yo: Ben, tu haces algo más además de estudiar ¿no?
-Ben: Si, soy actor. ¿Cómo lo has sabido?
-Blanca: ¡Joder, por el cochazo que tienes!
Todos reímos a carcajadas.
-Ben: Pues si, muy bien visto.
-Cadie: ¡Claro! Por eso me sonabas tanto.
Entonces me dí cuenta de que yo ya había visto a ese chico, y una imagen vino a mi cabeza.
-Yo: Espera... Tú eres el prota de la película de Baaria.
-Ben: Si, ¿pero tú la has visto? Si está entera en italiano.
-Yo: Si (Riéndome) Es que yo soy española, pero mi padre es italiano.
-Ben: ¿En serio? A mi me pasa lo mismo pero en vez de español, inglés.
Larga mirada de sonrisa tonta en silencio.
-Blanca: Vaya, esto es maravilloso, pero yo me quiero ir a casa. Mañana continuáis hablando de todas las cosicas que tenéis en común.
-Yo: Vale... Hasta mañana Ben. Cadie, ¿vienes con nosotras?
-Cadie: No, yo cojo el metro.
-Ben: Bueno, pues hasta mañana. :)
Nos despedimos todos con dos besos y cada uno se fue por su camino. Blanca me acompañó a casa y la invité a cenar, aunque sabía que esto me supondría tener que aguantar a las dos primas ensartándome en preguntas sobre Ben. Me daba igual, estaba feliz.